Camino al punto de encuentro, en la radio del Puro Rock Nació Mal suena "Muchacha ojos de papel". Aquel primer hit (si es que existe este término en el diccionario Spinettiano) resulta un aperitivo involuntario, a 40 años de su creación.
Situándonos dentro del contexto actual, el invierno más crudo comienza a pedir permiso, justo cuando se manifiesta la gran oportunidad de ver en qué anda el incipiente talento del rock argentino, allá Almendra.
Sábado 13 de Junio. Luis Alberto Spinetta en el Teatro Coliseo, Lomas de Zamora.
A 15 minutos de la hora 22, el Flaco le dio la bienvenida al público con amenas palabras dedicadas al legendario Teatro Español, sitio que suele acobijar sus presentaciones en la Zona Sur del Conurbano Bonaerense. Terminado el acto protocolar, la Jadiana pieza intitulada Un Viento Celeste, obró de introducción a la expresión musical más sutil del mundo.
Abriendo un paréntesis, vale destacar que la noche anterior, el alter ego de Luis Almirante Brown hizo un show en el Coliseo Podestá de La Plata, llevando a cabo así un doblete findesemanesco que combinó el sur del Gran Buenos Aires con la Capital de dicha Provincia, una modalidad hecha costumbre en su agenda recitalera de los últimos años.
Continuando con lo que nos incumbe, el par de canciones que siguieron al puntapié inicial fueron rescatadas del disco Pan, de este modo pasaron Cabecita Calesita y Prosperina.
A medida que el bello arte hacía lo suyo, los espectadores se quitaban sus abrigos, pero sin dejar de entrar en calor con las complacientes melodías que provenían desde el escenario.
Por el lado de Spinetta, su pilcha reflejó una causa que lo mantiene inquieto. Hablamos de "conduciendo a conciencia", claro, Fundación que vela por la Seguridad Vial a partir de la tragedia de Santa Fe. Obedeciendo al lema, el Flaco le pidió a la gente que "si conduce, no tome, y si toma, no conduzca" antes de dar paso a 8 de octubre, ineludible mención a esa horrible fecha con música de él, y letra de León Gieco.
Más adelante, Guitarra de Atahualpa Yupanqui y La Herida de París, pusieron fin a un segmento más que emotivo.
Había llegado el momento de que Un Mañana viera la luz oficialmente. Sin repetir y sin soplar, sonaron: La Mendiga, No quiere decir, Mi Elemento, Canción de Amor para Olga, Preso Ventanilla, Despierta en la Brisa, Tu vuelo al fin y Para Soñar. En el medio de la muestra de la sobresaliente última placa, hubo tiempo para ovacionar como se merecía a los coequipers del prócer. El aplausómetro, de mayor a menor: Nerina Nicotra (bajista sensual, sobria y exacta), Claudio Cardone (tecladista experimentado, pata fundamental del cuarteto), y Sergio Verdinelli (baterista entusiasta, eficaz y sanguíneo).
Ah, para los artistas invitados también existió clamor popular. El jefe prometió un instante de aceleración rockera al llamar a "dos músicos que son una nave", y los empleados cumplieron a la perfección con lo prometido por la palabra mayor. Así fue como el bajista Guillermo Vadalá, y el guitarrista Baltazar Comotto, deleitaron con sus extensos solos, nadando en un mar de virtuosidad (si se me permite la metáfora barata).
Llegando a la recta final, Spinetta rescató del arcón a Starosta, el idiota, con una magia climática escalofriante.
Lo mismo en Laura Va, una preciosidad por donde se la mire.
La ochentosa No te alejes tanto de mí desató la furia contenida, invitando al público a hacer palmas. Acto seguido, el maestro y los discípulos se despidieron...pero faltaba otra perlita. Un "rocanrolenenenenen" (Flaco dixit) de comienzos de los '70: Rutas Argentinas.
Pese a que la audiencia imploró desaforadamente que toque una de Pescado o Invisible, Luis Alberto optó por renegar de su pasado más ilustre, y retirarse envuelto en halagos desgarradores. Fiel a su coherencia, y con un repertorio concentrado en sus gemas recientes, reafirmó aquello de que "mañana es mejor". No es para menos. Mientras su grandeza permanezca aquí, se podrá soñar con un futuro más amable.
lunes, 15 de junio de 2009
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5 comentarios:
Qué bronca loco, que toque en Capital o más cerca! Me copó ese final, espero que lo repita prontamente en un escenario más cercano...
Para soñar no es lo mismo que "para dormir" no?
Bueno, no lo quería decir, pero al lado mío había uno que cabeceaba de lo lindo...
Estaba Dante?
Je eso queria saber, en porcentaje de público cuantos dormian y cuantos soñaban despiertos?
Estas escribiendo bien guachito(?)
Y con respeto al procer Vadalá, que buena esta tu mujeeeeeeeeeerrrrrr
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