lunes, 21 de diciembre de 2009

El Rock es mi forma de ser

Desde que escucho esa música que estupidiza a los jóvenes vengo acumulando una nómina de gente que merece ser detestada. Tanto los Ned Flanders que pululan por la ciudad como el tipo presuntamente serio del noticiero, y no nos olvidemos (por favor) del flamante Ministro de Educación, son las caras visibles de una secta que integran aquellas personas cero onda, adictas básicamente a joder.
Aclaremos un par de puntos antes de repudiarlos. Ellos son correctos, padres de familia, incapaces de cometer una maldad. Mean agua bendita, son católicos, apostólicos, romanos, rezan para que se acabe el hambre en el mundo, y cuando salen de la iglesia obvian a los negritos que piden monedas en la calle. Una vez subidos al auto ponen música adecuada, nada de Rock. ¿Qué es eso? una porquería que induce a consumir drogas y a tener sexo todos los días.
Por eso, como buen cristiano, el hombre de bien gira la cabeza hacia el asiento de atrás y le dice a sus hijos: "A ustedes ni se les ocurra escuchar basuras como los Stones o Charly García si no quieren terminar como ellos".

Tal vez esos dinosaurios tengan la palabra autorizada y nosotros estamos desviando el camino, quién sabe.

Yo no siento que cometo un pecado al escuchar un disco de Metallica, discúlpenme. En cambio, no podría dormir con la conciencia tranquila si un hijo de puta como Luciano Benjamín Menéndez citara palabras mías antes de ser condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad (por tercera vez).
Ir a ver un recital de 2 Minutos me parece menos riesgoso que quedarme en casa mirando a los conductores de C5N preocupados por lo mal que está la juventud.
En mi cuarto prefiero colgar un póster de Jimi Hendrix incendiando la guitarra y no uno del cardenal Bergoglio aborreciendo el matrimonio gay.

Filosofía barata de vida, que le dicen.

Si me quiero quemar la cabeza no lo dudo ni un instante: pongo a Tinelli. Ahí sí me voy a llenar de mierda clamando por seguridad, llorando por los chicos que no tienen para comer, pero poniéndome alegre al otro día porque me divierto con la excéntrica fortuna de Ricardo Fort.
Por el contrario, si quiero exigirle un poquitito más a mi mente, si quiero escaparle a la mediocridad que te propone este carnaval del mundo, escucho un disco de Rock, leo un libro relacionado con el Rock, asisto a un recital de Rock, porque el Rock es una salida.

Discusión aparte es qué significa "Rock" para quienes seguimos dicha expresión artística, cultural y social.

El título del post no en vano hace alusión a un tema de Virus, grupo que fue liderado por el genial Federico Moura, quien falleció hace exactamente 21 años. ¿Ven? acá tienen un perfecto ejemplo de la palabra ROCK.


5 comentarios:

Ezequiel dijo...

Pero ese tipo era puto. Escucharlo te convierte en puto y enfermo. A la hoguera, hereje!

santiago segura dijo...

Buenísimo, adhiero (?).

Resulta increíble pero todavía es mucha la gente que piensa así.
Hiciste la versión sin ira de lo que escribió Fabregat hace unos días en P12.

Y Federico Moura se ha convertido en un personaje más fuerte para mí en estas últimas épocas, antes no me cerraba Virus.

Fede dijo...

Saluden a Posse que se va...

Lucas dijo...

Posse, vos también la tenés adentro...
Saludos Fede!
Buen año!

Jota dijo...

Menos mal que el mamarracho de Macri duró menos de dos semanas. (Otro mamarracho a lo Fino Palacios, como diría H.S: Mauri, ¿no te cansas de estar equivocado siempre?).

Para ti (?), un gran fin de año y un mejor comienzo de 2010, Nos vemos en Alem (?)