lunes, 3 de mayo de 2010

Tóxica

La pachanga sigue ahí adentro y ella debe estar moviendo la patita. No la quiero ver, me hace mal. Ya sé cómo baila, ya sé que me gusta, por eso salí a morder el intimidante frío de la madrugada.
El vecino está escuchando a Los Decadentes, como si no hubiera suficiente quilombo fiestero en el barrio. "Yo no sé lo que me pasa cuando estoy con vos...". Ese Perro Serrano tiene un don para cantar lo que siento.

Allá a lo lejos se acerca algo de compañía. Lo conozco, es mi amigo y lo será hasta que se mude otra vez. ¿Que qué hago acá afuera tomando fresco? Es que la postura melancólica a veces garpa más. Me encantaría prender un cigarrillo para enriquecer la secuencia, pero no fumo. Mi amigo tampoco. Charlamos sobre la vida misma.

30 minutos de divague bastará para que se acerque otro fugitivo. Trae chimentos de la fiesta, eso animará la próxima media hora. Mucha risa por aquí, ninguna es para la cumpleañera. A propósito, deberíamos entrar, estamos quedando mal frente a todos. Y bueh.

¡Mesa dulce! Ma sí, le digo que la amo.

1 comentario:

Darío dijo...

No sé si la postura melanco garpa más. Si te ve, la mina va a saber que es por ella; tienen ese olfato. Y encima va a saber que es adrede. Por ende no garpa.
Por lo menos es lo que pienso. Hiciste bien en volver a la fiesta.