sábado, 25 de octubre de 2008
martes, 21 de octubre de 2008
Bocha de Sensaciones
En nuestro mundillo rockero, el divorcio del año fue protagonizado hace unos meses por Alejandro Sokol y Germán Daffunchio. Con camarínes separados, el sábado 5 de abril marcó el triste final de quien fuera el líder de Las Pelotas, ante un desbordante River que pedía a gritos que el Bocha no se vaya. Sokol sí se fue. Este desenlace coqueteaba con presentarse desde hace un tiempo, cuando comenzaba a presentirse que la pareja compositiva se había roto.
Así las cosas, la profesionalidad de Daffunchio & cía. por un lado, la rebelde vagancia de Sokol por el otro.
El reciente Pepsi Music trajo como ingrediente en su Día 6 el "regreso" de Las Pelotas. Allí, se apreció a un consolidado grupo con 20 años en el lomo, pero que comenzó a sufrir la ausencia de un fundamental integrante. Aquel que actúa en El Vuelto S.A., y a quien fui a ver el pasado viernes.
La misión era desasnar de qué se trataba el nuevo-viejo proyecto de Alejandro Sokol, en el Auditorio Sur de Temperley. La respuesta fue inmediata. Un inmaduro conjunto que busca su propia identidad musical, comandado por un carismático jefe con mil batallas disputadas.
Por sobre toda la muchachada se destaca Ismael Sokol, demostrando sobre el escenario sus dotes de violero. Su papá, a quien ya conocemos, mantiene el inoxidable papel de frontman. En esta ocasión, pelando hits de su matrimonio pelotero: Muchos Mitos, Día Feliz, Orugas, Escaleras, La Cortina, Si Sentís, Pasillos.Y para que la lista de temas se enriquezca aun más, no tiene empacho en meter covers como China Girl (David Bowie), Come Together (Beatles), Mother (Pink Floyd), y joyas de su otra ex banda, Sumo: Heroína, Teléfonos/White Trash, Debede.
Además, no faltó Cría de Lobos, primera canción parida por la banda.
El Vuelto S.A. sigue su camino con shows y más shows, sumándole rodaje y vida al grupo, para después sí, poder plasmar su sonido en un futuro disco debut.
Con respecto a lo mencionado al principio, el clamor popular parece volcarse sobre Sokol. Igual, no olvidemos que Las Pelotas hará lo suyo en Obras, el próximo 22/11. Lo que queda es acostumbrarse a esta situación, y visitar a cada uno por su lado, como si se tratara de padres separados.
Así las cosas, la profesionalidad de Daffunchio & cía. por un lado, la rebelde vagancia de Sokol por el otro.
El reciente Pepsi Music trajo como ingrediente en su Día 6 el "regreso" de Las Pelotas. Allí, se apreció a un consolidado grupo con 20 años en el lomo, pero que comenzó a sufrir la ausencia de un fundamental integrante. Aquel que actúa en El Vuelto S.A., y a quien fui a ver el pasado viernes.
La misión era desasnar de qué se trataba el nuevo-viejo proyecto de Alejandro Sokol, en el Auditorio Sur de Temperley. La respuesta fue inmediata. Un inmaduro conjunto que busca su propia identidad musical, comandado por un carismático jefe con mil batallas disputadas.
Por sobre toda la muchachada se destaca Ismael Sokol, demostrando sobre el escenario sus dotes de violero. Su papá, a quien ya conocemos, mantiene el inoxidable papel de frontman. En esta ocasión, pelando hits de su matrimonio pelotero: Muchos Mitos, Día Feliz, Orugas, Escaleras, La Cortina, Si Sentís, Pasillos.Y para que la lista de temas se enriquezca aun más, no tiene empacho en meter covers como China Girl (David Bowie), Come Together (Beatles), Mother (Pink Floyd), y joyas de su otra ex banda, Sumo: Heroína, Teléfonos/White Trash, Debede.
Además, no faltó Cría de Lobos, primera canción parida por la banda.
El Vuelto S.A. sigue su camino con shows y más shows, sumándole rodaje y vida al grupo, para después sí, poder plasmar su sonido en un futuro disco debut.
Con respecto a lo mencionado al principio, el clamor popular parece volcarse sobre Sokol. Igual, no olvidemos que Las Pelotas hará lo suyo en Obras, el próximo 22/11. Lo que queda es acostumbrarse a esta situación, y visitar a cada uno por su lado, como si se tratara de padres separados.
miércoles, 15 de octubre de 2008
La Bestia Pop Art
Todo bien con Massacre, pero...¿ésta era la gran sopresa de Robertito Costa?. Bien, eh (?).
Igual, lo que realmente importa es el número principal.
Stone Temple Pilots y NADA MÁS.
Igual, lo que realmente importa es el número principal.
Stone Temple Pilots y NADA MÁS.
martes, 7 de octubre de 2008
Oasis - Dig Out Your Soul
Resulta imposible hablar de un nuevo disco de Oasis sin mencionar a Definitely Maybe y (What's the Story) Morning Glory?. Aquellas joyitas iniciales suelen ocupar los primeros puestos en cuanto ranking británico exista, desplazando a conjuntos como Beatles y Rolling Stones, y al mismo tiempo, reflejando cierta nostalgia de un público que aventuraba estar frente a la mejor banda del mundo. Seguramente, ese mismo público sigue esperando la obra definitiva que nunca llegó.
Desde la cima del mundo, Be Here Now suponía ser la famosa consagración total. Aun sin estar a la altura de sus antecesores, este álbum completa una excelente trilogía noventosa (también se puede incluir a los bellos lados B de The Masterplan, si se quiere).
Sin embargo, el disco fue vapuleado por la crítica y considerado como el principio del derrumbe de Oasis.
LA decepción fue Standing on the Shoulder of Giants. Y si bien Heathen Chemistry esconde destellos de belleza, y Don't Believe the Truth es un disco de buenas canciones, el quinteto de Manchester parecía haber perdido la magia.
Esta última afirmación se pone en duda luego de escuchar
Dig Out Your Soul.
Bag it up marca la apertura del disco, y como todo principio de Oasis, es muy bueno. En este arrollador comienzo, Liam nos recuerda que su voz tranquilamente puede ser catalogada como la mejor del Rock. Desde el minuto 0 se destaca la incesante batería de Ringo Jr.
La brillante melodía de The Turning es una copia de Devil Woman de Cliff Richards, según dicen. Mientras que en Waiting for the Rapture, Noel decide homenajear explícitamente a Five to one de los Doors, 40 años después.
Las marcadísimas influencias de Oasis o los choreos, por decirlo de una manera menos elegante, son un tema que siempre despertó polémica alrededor de este grupo. Quedará a cargo de cada uno chequear los respectivos temas y sacar sus propias conclusiones.
Pero volviendo al disco, The Shock of the Lightning es el acertado y ya escuchado primer corte de difusión. Contundente.
En plan canción de amor, I'm Outta Time es una hermosa balada que baja los decibeles, y en la cual John Lennon vive: alta carga de emotividad genera escuchar su fugaz registro vocal. Luego, Noel vuelve a robarle protagonismo a su hermano Liam para interpretar el denso (Geft off Your) High Horse Lady.
Falling Down transita un camino psicodélico que respira aires pinkfloydianos, y To be where there's life posiblemente sea la mejor pieza de esta placa. El toque hindú de la misma, recuerda mucho a los Fab Four.
Antes del final, las guitarras retoman la intensidad en Ain't got nothin y The Nature of Reality, respondiendo a chicos y chicas que quieren Rock.
Y por último, el mid tempo de Soldier On transmite un oportuno clima de despedida.
Definitivamente, este LP se encuentra muy por encima de los anteriores trabajos que vieron la luz en esta década, cosa no muy difícil de lograr. Creo que se lo debería considerar como una especie de "renacer". Se visibiliza algo más arriesgado y maduro en los Gallagher.
Los tiempos dorados, sabemos, se anclaron en los '90. Pero a no desesperar, el presente es más que positivo. Los miembros de Oasis deberán abandonar momentáneamente sus enormes mansiones para salir de gira y mostrarle al mundo sus nuevas 11 canciones, que están muy bien. Muchos ya estarán imaginando una eventual 4ta. visita a nuestro país. Bienvenidos sean.
Desde la cima del mundo, Be Here Now suponía ser la famosa consagración total. Aun sin estar a la altura de sus antecesores, este álbum completa una excelente trilogía noventosa (también se puede incluir a los bellos lados B de The Masterplan, si se quiere).
Sin embargo, el disco fue vapuleado por la crítica y considerado como el principio del derrumbe de Oasis.
LA decepción fue Standing on the Shoulder of Giants. Y si bien Heathen Chemistry esconde destellos de belleza, y Don't Believe the Truth es un disco de buenas canciones, el quinteto de Manchester parecía haber perdido la magia.
Esta última afirmación se pone en duda luego de escuchar
Dig Out Your Soul.
La brillante melodía de The Turning es una copia de Devil Woman de Cliff Richards, según dicen. Mientras que en Waiting for the Rapture, Noel decide homenajear explícitamente a Five to one de los Doors, 40 años después.
Las marcadísimas influencias de Oasis o los choreos, por decirlo de una manera menos elegante, son un tema que siempre despertó polémica alrededor de este grupo. Quedará a cargo de cada uno chequear los respectivos temas y sacar sus propias conclusiones.
Pero volviendo al disco, The Shock of the Lightning es el acertado y ya escuchado primer corte de difusión. Contundente.
En plan canción de amor, I'm Outta Time es una hermosa balada que baja los decibeles, y en la cual John Lennon vive: alta carga de emotividad genera escuchar su fugaz registro vocal. Luego, Noel vuelve a robarle protagonismo a su hermano Liam para interpretar el denso (Geft off Your) High Horse Lady.
Falling Down transita un camino psicodélico que respira aires pinkfloydianos, y To be where there's life posiblemente sea la mejor pieza de esta placa. El toque hindú de la misma, recuerda mucho a los Fab Four.
Antes del final, las guitarras retoman la intensidad en Ain't got nothin y The Nature of Reality, respondiendo a chicos y chicas que quieren Rock.
Y por último, el mid tempo de Soldier On transmite un oportuno clima de despedida.
Definitivamente, este LP se encuentra muy por encima de los anteriores trabajos que vieron la luz en esta década, cosa no muy difícil de lograr. Creo que se lo debería considerar como una especie de "renacer". Se visibiliza algo más arriesgado y maduro en los Gallagher.
Los tiempos dorados, sabemos, se anclaron en los '90. Pero a no desesperar, el presente es más que positivo. Los miembros de Oasis deberán abandonar momentáneamente sus enormes mansiones para salir de gira y mostrarle al mundo sus nuevas 11 canciones, que están muy bien. Muchos ya estarán imaginando una eventual 4ta. visita a nuestro país. Bienvenidos sean.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Fuegos de Octubre
Carlos Alberto Solari dejó su huella en San Luis el pasado fin de semana. Dicen que el show fue una fiesta, principalmente abajo del escenario. Obvio, el público ricotero jamás se va a privar de ocupar el centro de la atención, a tal punto de eclipsar al artista. Además, tengamos en cuenta que las presentaciones del Indio suelen ser esporádicas. La abstinencia de misa se traducen en meses, y esto produce una concentración de emociones encontradas, que son descargadas el día de la cita con el ídolo en cuestión.
Pues bien, me dispuse a revisar las crónicas que nos traían los medios desde la tierra de los hermanos Rodríguez Saá, y noté que se les estaba escapando algo. La sensación era que me estaban ocultando una cosa elemental.
Leí Clarín, y la nota no decía nada.
Leí Rock.com.ar, y tampoco hacían mención sobre lo que buscaba.
Mucho menos 10musica.com, periodismo berreta si lo hay.
Hasta que, ops!, en Los Andes On Line encontré algo. A ver qué dice?...
Sin dudas uno de los puntos más altos fue el regalo especial que el Indio dedicó a las tribus de todo el país presentes. "Un ángel para tu soledad" fue coreada a rabiar desde cada rincón del estadio. Más tarde, "Juguetes perdidos" marcó el clímax emotivo del show, con un centenar de bengalas iluminando la misa ricotera.
Stop. Lo encontré. Por fin alguien que reproduce lo que había visto en Youtube.
Bengalas. Sí, bengalas. Pero cómo, luego de lo ocurrido en Cromagnon no eran una palabra prohibida dentro del Rock Argentino?. Ahhh, ya entendí. El recital era a cielo abierto y estaba a cargo de el ex Redonditos de Ricota, a quien le "cuesta mucho renegar del folklore de las bengalas", según su dicho textual.
Debo reconocer que desde que inició sus presentaciones como solista, allá a fines del 2005 en el Estadio Único de La Plata, el Indio Solari cumplió con su palabra a rajatabla. Nada de interrumpir la felicidad de un pibe que enciende la correspondiente piroctenia y al mismo tiempo canta Juguetes Perdidos, mientras se le va erizando la piel. A otro pibe, quizás, se le quema la piel (cuando sostienen una bengala a centímetros de él). Pero no importa. Será una quemadura, como mucho. Mientras no te asesine, no pasa nada.
Pensándolo bien, lo que causó las 194 muertes en Cromagnon fue una candela, y no una bengala. Entonces claro, enterremos a las víctimas, y sigamos con "la fiesta", con "el folklore". Si total, no te vas a morir por una bengala.
Y yo que pensaba que el público había tomado conciencia, o que al menos, iba a respetar el dolor de los familiares de las víctimas. Y yo que pensaba que los medios no iban a obviar, o al contrario, celebrar el "colorido" de las bengalas. Y yo que pensaba que el Indio Solari sí iba a renegar de aquel maldito fuego artificial que abundaba en los conciertos de Patricio Rey.
Mordí el anzuelo una vez más. Siempre un iluso.
Pues bien, me dispuse a revisar las crónicas que nos traían los medios desde la tierra de los hermanos Rodríguez Saá, y noté que se les estaba escapando algo. La sensación era que me estaban ocultando una cosa elemental.
Leí Rock.com.ar, y tampoco hacían mención sobre lo que buscaba.
Mucho menos 10musica.com, periodismo berreta si lo hay.
Hasta que, ops!, en Los Andes On Line encontré algo. A ver qué dice?...
Sin dudas uno de los puntos más altos fue el regalo especial que el Indio dedicó a las tribus de todo el país presentes. "Un ángel para tu soledad" fue coreada a rabiar desde cada rincón del estadio. Más tarde, "Juguetes perdidos" marcó el clímax emotivo del show, con un centenar de bengalas iluminando la misa ricotera.
Stop. Lo encontré. Por fin alguien que reproduce lo que había visto en Youtube.
Bengalas. Sí, bengalas. Pero cómo, luego de lo ocurrido en Cromagnon no eran una palabra prohibida dentro del Rock Argentino?. Ahhh, ya entendí. El recital era a cielo abierto y estaba a cargo de el ex Redonditos de Ricota, a quien le "cuesta mucho renegar del folklore de las bengalas", según su dicho textual.
Debo reconocer que desde que inició sus presentaciones como solista, allá a fines del 2005 en el Estadio Único de La Plata, el Indio Solari cumplió con su palabra a rajatabla. Nada de interrumpir la felicidad de un pibe que enciende la correspondiente piroctenia y al mismo tiempo canta Juguetes Perdidos, mientras se le va erizando la piel. A otro pibe, quizás, se le quema la piel (cuando sostienen una bengala a centímetros de él). Pero no importa. Será una quemadura, como mucho. Mientras no te asesine, no pasa nada.
Pensándolo bien, lo que causó las 194 muertes en Cromagnon fue una candela, y no una bengala. Entonces claro, enterremos a las víctimas, y sigamos con "la fiesta", con "el folklore". Si total, no te vas a morir por una bengala.
Y yo que pensaba que el público había tomado conciencia, o que al menos, iba a respetar el dolor de los familiares de las víctimas. Y yo que pensaba que los medios no iban a obviar, o al contrario, celebrar el "colorido" de las bengalas. Y yo que pensaba que el Indio Solari sí iba a renegar de aquel maldito fuego artificial que abundaba en los conciertos de Patricio Rey.
Mordí el anzuelo una vez más. Siempre un iluso.
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