viernes, 30 de enero de 2009

El Día de la Terraza

Hoy se cumplen 40 años del famoso concierto en la azotea, es decir, del último show de Los Beatles.
Dig a Pony / Get Back
Luego de aquella histórica presentación en lo más alto del edificio de los estudios Apple Récords, cientos de grupos adoptarían esta novedosa modalidad de tocar en una terraza. El ejemplo más gratificante quizás sea el de los geniales Borbotones.

Desde ya, y si es que aun sigue con vida, le deseamos un cáncer en la oreja al vecino que causó la interrupción del recital de los Fab Four, al llamar a la policía acusando "ruidos molestos".

miércoles, 28 de enero de 2009

De La Mano de Pettinato

En el último número de su revista, el mejor amigo de Luca (?) escribió 38 puntos interesantes acerca del gran Frank Zappa. Veamos sólo algunos... .¿Qué me enseñó fundamentalmente? Que los gobiernos no hacen nada por vos. Que vos sos vos. Que lo que hagas será producto de tu propio esfuerzo. Que nadie mejor que vos para producir tus propias cosas. Que pienses bien antes de delegar. Que podés "lucir" súper loco y no tomar drogas. Que podés fumar Winston y no más. .Era más que un guitarrista arábico, más que un compositor, más que un solitario. Era el solitario que todos queríamos ser y muchos lo logramos. Ya sus ojos y su look eran un bife en la jeta del establishment. ¿Qué más podíamos pedir?. .Un músico con una música para coleccionar. Sin embargo noté que el 70% de los periodistas de Rock no les gusta o no soportan seguirlo. ¿Por qué? Es simple: es demasiado y al tiempo lo abandonan. Es justamente lo que hay que hacer. ¿Para qué? para poder ser "uno mismo" y con la "personalidad Zappa adiquirida" empezar a desarrollar la propia. ¿Quién otro podría haber logrado eso sin ser descubierto? ¿Dylan? ¿Los Beatles del doble blanco? ¿El Angie de los Stones?...¿Quién? ¿Al final del '69, los Velvet?. .Wet T-shirt contest: sí, Zappa fue el primero que conseguía que las chicas se lanzaran sobre el escenario para que les mojen la remera y se vieran sus pechos. Después lo hizo Pergolini en un programa. .Siempre trataba a la mujer de una forma muy especial. Con cariño y crítica en simultáneo. Desde ese tema de 'Susy' hasta el otro en 'Diana', en el que la hermanita está sentada en la punta de la cama mientras su hermana, o amiga, curtía con alguien. Siempre había amor y cariño en su visión y finalmente nos dábamos cuenta de que sólo trataba de decirnos lo que íbamos a sufrir cuando nos topásemos con una mujer que no pudiera entender nuestro universo...por más pequeño que fuese. .Máxima: todo el cosmos musical podría hoy resumirse en cuanto ruido, sonido, tape, delay, letra, música o concepto vertidos por Zappa hace 40 años en 'Sólo lo hacemos por dinero', ¡si tuvieses la paciencia de escucharlo de cabo a rabo tomándote tu tiempo para leer los textos!. .Sólo se dedicó a dos actividades: tocar la guitarra y componer. La tercera figura entre medio de las dos. ¿Qué es? Construir. Sí, construir arte de la mierda...tan solo "devolvernos" en lo que nos convertimos haciéndonos creer que existía una esperanza. ¿Cuál era? La que aún hoy nos hace creer que somos víctimas de un "sistema que está más allá de nuestro control", como decían sus letras. ¿Esto nos convierte en víctimas? ¡Sí, señor! Pero también en...pelotudos. .Lo más parecido a la ironía de Frank Zappa en nuestro país fue Charly García cuando dijo: "Por favor no bombardeen Buenos Aires". Punto Final. Para cerrar, un compilado de frases Zappianas: -"La política es el departamento de espectáculos de la industria" -"El arte es hacer algo de la nada y...¡venderlo!" -"Nunca me ha importado que 30 millones de personas piensen que estoy equivocado. El número de personas que pensaban que Hitler tenía razón no prueba que la tuviera. ¿Tengo acaso que estar necesariamente equivocado sólo porque unos pocos millones de personas piensen que no tengo razón?" -"La estupidez tiene un cierto encanto del que la ignorancia...¡carece!" -"Algunos científicos argumentan que, debido a su abundancia, el hidrógeno es el bloque básico con el que el Universo está construido. Estoy en desacuerdo. ¡Pienso que hay mucha más estupidez que hidrógeno, y que por lo tanto, la estupidez es el bloque básico con el que el Universo está costruido!" -"¿Me preguntás si por tener el pelo largo eso me convierte en una mujer? Bueno...el hecho de que vos tengas una pierna de madera no te convierte en un...mueble, ¿no? -"¡La mayoría de la gente no sabría lo que es la buena música si ésta no les pegara una buena patada en el orto!".

viernes, 23 de enero de 2009

El espacio que Spinetta okupa


Con el menemismo por fin extinguido y la aburrida Alianza instalada en el poder, ATC dejaría de llamarse así para pasar a ser Canal 7.
Junto al cambio de gobierno llegaría la renovación.

Dentro de los programas que alteraron la grilla de la fría pantalla estatal, aparecía el Todo x 2$ que podemos disfrutar actualmente en las medianoches, repatriado del ya inexistente Azul TV.
De este modo, la productora de Marcelo Tinelli, Ideas del Sur, hacía sus primeras armas en la caja boba. Pero además de apostar por el humor, también se jugaría por la ficción. Y no me refiero a la grasada costumbrista de Buenos Vecinos, comedia emitida por Telefé. Sino que a la ficción que marcó un antes y un después en el mundo marginal, Okupas.

Escrito y dirigido por Bruno Stagnaro, el ciclo cuenta la historia de Ricardo, un jóven de clase media que acepta un viejo caserón que antiguamente fue tomado. El ofrecimiento de su prima Clara, dueña de la propiedad, lleva adjunto 5 mandamientos que Ricardo no cumplirá. Uno de ellos es "No metas a nadie", algo absolutamente desobedecido, ya que se refugiaría allí mismo junto a 3 amigos que formarán parte de sus aventuras.
Personajes como Walter o El Negro Pablo, y capítulos como El Mascapito o El Pollo de Troya, quedaron grabados en la memoria colectiva de los seguidores del programa.


Uno de los ingredientes que hacen excelente a la miniserie es su soundtrack. Gracias al oído de Jean Pierre Noher, grupos como Sumo, Manal, The Doors, Rolling Stones, entre otros, se entremezclan en la vida de los personajes.
Pero hay un artista que sobresale del resto. Ya sea con Almendra o Pescado Rabioso, Luis Alberto Spinetta pincelea unas cuantas imágenes que dan pie a quererlas ver una y otra vez. Por ejemplo:


Capítulo 2: "Bienvenidos al Tren"
Campos Verdes (minuto 3:00).
Al tiempo que El Chiqui festeja el emotivo rescate de unas simpáticas semillitas, uno de los temas que integra el segundo disco simple de Almendra va como piña.

Toma el Tren hacia el Sur (minuto 8:51).
Nuevamente con Almendra de cortina, un viaje desde Constitución, que conduciría a otro en Quilmes.


Capítulo 3: "El Ojo Blindado"
Me gusta ese tajo (minuto 5:21).
Luego de debutar con la merca, Ricardo busca una dama con el fin de satisfacer sus necesidades sexuales. El clásico de Pescado, en plan Luis Almirante Brown, calza perfecto con la situación.

Dulce 3 Nocturno (minuto 5:08).
Esta belleza de canción acompaña la melancolía arrastrada por el Chiqui y por el Pollo.


Capítulo 4: "El Beso de Judas"

Mi espíritu se fue (minuto 0:30).
Un cuelgue de Ricardo deriva en una paja. Mientras, los demás muchachos ganan la calle al quedarse sin hospitalidad.
Tema de Pototo (minuto 7:04). Ricardo observa a bordo de un bondi el paisaje del Docke, coloreado por la sensibilidad de 'Para saber cómo es la soledad...'.

Bonus Track

Bajan (minuto 2:35). La escena que despertó la ira conservadora, lleva en sus entrañas el inoxidable clásico de Artaud.



Ojalá existan más Okupas en la TV.
Y felices 59 para el Flaco que inspiró este post.

lunes, 19 de enero de 2009

Mary Jane

El sábado 10 de febrero del 2007 me agarró yendo para la Costa. Partimos de madrugada, factor altamente contraproducente para un mortal con sueño. Dejando las quejas de lado, encendí mi iPod cargado con un soundtrack especialmente seleccionado para las fugaces vacaciones. Finalmente me enganché con la tristemente célebre "radio del puro rock nacional", al toparme con un recital de Las Pelotas en el Cosquín Rock. Si revisamos el post anterior, notarán que de alguna u otra manera, el Bocha me acompañó en la ida y en la vuelta. Curioso. Luego de 5 horas llegamos a la espantosa Mar de Ajó, lugar donde se desarrollaría la primera fecha del TC. Mi viejo y mi hermano, fierreros ellos, comenzaron a agitar sus banderas de Chevrolet, y como tanto a quien les escribe como a mi vieja no nos atrae el ruido de los motores, existían dos opciones para huir de Carburando y la mar en coche: Villa Gesell o San Bernardo. En el primer destino, amigos. En el segundo, "amiga". Opté por la amistad masculina, ya que la femenina, la consideraba de menor importancia. En la ciudad de Carlos me esperaba el sábado perfecto: playa, sol, amigos, guitarra, noche, fogón, alcohol, pipa de agua, risas y más risas. La decisión resultó más que atinada. El domingo fue otra historia. Amanecí como pude, y al encontrarme en la terminal de Gesell despidiendo a 2 amigos, en algún lugar inhóspito de mi mente surgió la idea de ir a visitar a mi "amiga". Como no quería ir solo, le hinché la paciencia al amigo que quedaba para que me acompañara en la travesía. Dijo que sí. Micro matutino, y al ratito nos encontrábamos en San Bernardo. Taxi! llévenos a Chiozza, entre Querini y Falkner. Cuánto es? muy bien, tenga. Bajamos... (Ah, me olvidé de decirles. Las comillas al utilizar la palabra "amiga" se debe a que la conocía solamente vía chat, y además, me gustaba mucho como para llamarla así. Pero creo que era el término más adecuado). Retomemos. Mientras le encargué a mi amigo que averigüe cómo estaba el mar, encaré para la Rockería en la cual trabajaba mi "amiga". Tenía nervios, no sé por qué. Esquivando la entrada del local, di 2 vueltas manzanas para respirar y pensar bien lo que le iba a decir. Hasta que por fin ingresé, se acercó, y... -Hola, Aily! Soy yo, Fede. El del MSN, el que le gusta Intoxicados... -... -El que chatea con vos todos los días. Me reconoció y...abrazo de gooooooooooooooooooool. Ese caluroso segundo merecía una instantánea. Realmente me hubiese encantado quedarme a vivir entre sus brazos. Pero no, nos soltamos y comenzamos a charlar. Ella tenía sueño, muuuucho sueño. Arrastraba un sábado similar al mío. Se sirvió un café acompañado por facturas que yo había comprado hacía minutos. Eso sirvió para despabilarla un poco. Sus característicos ojos achinados incitaban a la sospecha, pero le juré que no era policía. Al contrario, si le sobraba algún churro, la acompañaba. Eso sí, fuera de la hora de trabajo. Al rato, entra un cliente y pide algo así como un llavero con la cara de Hendrix. Mientras ella lo busca, yo la miro de pies a cabeza, estudiando sus movimientos. Efectivamente, su fotolog no mentía: esa cercana fusión entre hippie y rolinga le calzaba a la perfección. Se va el cliente y continuamos con nuestro afectuoso diálogo. A medida que intercambiaba palabras con ella, mis dolorosos pellizcos confirmaban que la situación era real. Casi sin darnos cuenta se hicieron como las 2 de la tarde. Hora de cerrar el negocio y de saciar el apetito. Pronto llegaría mi viejo para devolvernos a Gesell a mi amigo y a mí, pero yo de ningún modo me quería ir. Por suerte mi amigo entendió el guiño y me salí con la mía. Mientras mi compañera almorzaba y tomaba una reparadora siesta en su casa, yo aguardaba tranquilo en el ocio sanbernardino. Sin querer me dormí. Cuando desperté, las agujas del reloj acariciaban las 5 y monedas. Comencé a preocuparme, a dudar si aparecería mi nena. Hasta que por fin asomó su delgado cuerpo, acompañada por otras 2 chicas. Pero mi vista estaba clavada en ella. Nadie ni nada la podía correr de mis ojos. Ni bien llegó, iluminó la tarde. El sol parecía de más, como que estorbaba, al igual que sus amigas. La invité a caminar un rato por la playa y accedió. La arena quemaba a sus pies inquietos, pero el agua del mar calmaba la temperatura al arribar a la orilla. Su personalidad no sólo enamoraba, sino que también contagiaba energía. Bastaba comprobarlo al verla bailar, saltar, cantar. Todo muy lindo, pero el atardecer decía adios y yo todavía no le había dicho lo que sentía. Así fue que antes de abandonar la playa pelé una hoja de papel que tenía en la mochila, y le mostré algunas estrofas sueltas escritas por mí. Al no tener la menor idea de como iba a reaccionar, yo me iba preparando para una respuesta tipo "te quiero como amigo". Por suerte mi proyección fue errónea. Estampó la pseudo carta en su corazón, y me estrechó entre sus brazos, aun más apasionadamente que en aquel encuentro del mediodía. Si ella se hallaba conmovida, qué quedaba para mí. Luego de que le brotaran algunas lágrimas, me comentó sus sensaciones. Y pensar que hasta ese día éramos indios latinos comunicados a través de internet. Me dijo que la espere, que enseguida regresaba. Ya era de noche, mi cabeza se mantenía descolocada. El centro de San Bernardo me llevaba flotando por sus calles. Volvió, algo más producida estéticamente hablando, y me invitó a su casa para darme un baño. Y sí, a esa altura estaba más roñoso que Vicentico. Concretada la correspondiente ducha y los escasos picoteos en la mesa de la cocina, una vez más salimos al sol. Mejor dicho, a la luna. La luna más hermosa de todas las noches que podrían haber existido. Tomados de la mano, fuimos a ver algunas bandas anónimas, para después sí, enfilar hacia la playa. Allí sacó los churros del desayuno. Lo que siguió fue algo así como la paz absoluta alimentada de felicidad...un Woodstock para dos y el mar como banda de sonido. El fin de semana moría, otro maldito lunes había caído sobre la tierra. Pasó mi viejo para llevarme a casa. Antes, hubo una despedida. La hora de alejar nuestros cuerpos nos encontró más cerca que nunca. El beso final grabó en nuestros corazones el nombre de cada uno. Mis últimas palabras se iban hacia un futuro no muy lejano: esperame acá mismo, el lugar en el cual pactamos nuestro amor de verano, pero que se extenderá hasta las demás estaciones del año. En este caso el "dicho y hecho" no se concretó. El verano del 2008 (10 años después de aquella fastidiosa telenovela) truncó nuestro reencuentro gracias a su novio, quien la vigilaba muy de cerca. Pasaron casi 2 años. Tengo ganas de volver. Se acerca febrero y yo sé que ella está ahí. Con su mirada encantadora y una remera con la cara de Janis.

jueves, 15 de enero de 2009

Muy lejos te vas

Me enteré volviendo de Gesell. Una emisora local se encargó de arrojarme el baldazo de agua fría: Murió el ex líder de Las Pelotas, decían. ¿Cómo?. Subo el volumen. Más: Actualmente se encontraba al mando de "El Vuelo". Ay, Dios. Enojarme por el pequeño error de la locutora que leía la fatídica noticia no hacía más que correrme de mi verdadera bronca: ya no estaba entre nosotros Alejandro Sokol. Queda para la anécdota el pseudo homenaje con Dicen que la distancia, tema interpretado por Germán Daffunchio, y no precisamente por el protagonista de la información... El regreso a casa fue complicado, el flash de último momento era imposible de digerir. A través de la ventanilla ya comenzaba a extrañarlo mientras miraba el atardecer, como si lo quisiera divisar en el cielo.

A la hora de recordarlo, lo primero que se me viene a la mente es su carisma sobre el escenario. Ese mismo ámbito que recorría de punta a punta como un niño, sin dejar un metro cuadrado por pisar. Su alma quedaba allí. Envuelto en felicidad, transmitía su alegría a los que estábamos debajo. Prohibido olvidar sus performances, tanto en Las Pelotas, como en su breve estadía por El Vuelto. Pero tampoco se puede borrar momentos como el del Teatro Flores, siendo un espectador más de los 20 años de Divididos. Así fue la cosa: mientras Mollo y Arnedo aplanaban, el público notó la presencia de un viejo conocido. Era él. Los gritos para que subiera a cantar no se hicieron esperar, y a los pocos minutos estaba desafinando lo que se acordaba de Ala Delta. También se trepaba a lo que tenía a mano y temíamos por su vida. Gracias a esa locura, esa sinceridad, esa actitud rocker, algunos lo emparentan con Luca. En el documental dedicado a Prodan, lo define como si hiciese una autoreferencia: "sobre el escenario hay que pelar. Y Luca pelaba". El amplio puñado de canciones que nos dejó servirá de mucho cuando precisemos evocarlo. Si Bombachitas Rosas ponía la piel de pollo, imagínense ahora, repitiendo aquello de 'Muy lejos te vas'. ¿Y Día Feliz?, ese tema representaba la comunión entre cantante y público. El consuelo es podernos abrazar. Continuando con el setlist personal: Orugas, Movete, El Cazador, Sólo, Muchos Mitos, Para Qué?, Sin Hilo, Mareada, Tucán, Bwana, Si Supieras, La Cortina, Pasillos, Veoyover, Tiempo de Matar, Como un Buey. Dentro de esta manía de reflejar nuestros sentimientos con la letra de una canción, Ya no estás, el mejor tema de Basta por lejos, podría funcionar como una virtual despedida.
Es como el agua que se escurre entre los pies, como es el viento de verano alguna vez. Como la sombra de montaña que vos ves, como el desierto y la historia que sabés. Es como barro que refresca tu niñez, es como cuando te permites no saber. Como quisiera alcanzarte alguna vez o te siguiera para nunca mas volver y sentir, sentir, sentir, sentir. Quizás un día volverás a ver como es, disfrutarás como cuando recién sabés. No alcanzarán a lastimarte otra vez o te siguiera para nunca mas volver y
sentir, sentir, sentir, sentir.
Hasta siempre, Bocha.