En los '90 no existían los floggers, y Adrián Dárgelos hacía letras copadas, sin guiños a las adolescentes afectadas por el caos hormonal. Estaba bueno Babasónicos...
Con estos 3 videitos le decimos adios a julio. Hasta agosto '09.
En contadas ocasiones, el ser humano juega mentalmente a transformarse en otra persona, utilizando el único método posible que lo lleve a realizar semejante trip: la imaginación.
Esta fantasía animada de ayer y hoy funciona no sólo como un escape de la realidad, sino que además como un vehículo hacia la reencarnación, pero en vida. Porque, más allá de sentirnos satisfechos o no con la identidad que nos tocó a cada uno, es casi inevitable proyectar nuestra existencia en el cuerpo de otro ser (ya sea ficticio o real).
Citando un ejemplo concreto, visible y reciente, en su segundo disco solista Fernando Blanco expresa el deseo de estar en la piel de Bob Dylan. Así es, el ex Súper Ratón anhelaser el popular cantautory fundamenta por qué:
"Yo quiero ser Bob Dylan y lucir mi mal humor / poder ponerle voz a toda mi generación. Yo quiero ser Bob Dylan y romper las reglas del folk / todos quieren ser Dylan y sentirse amo y señor. ¿Por qué yo no?"
Bien clarito.
Inmediatamente después de escuchar la canción me pregunté quién querría ser si la metamorfosis fuera una posibilidad. Tratándose de un melómano como yo, por mi cabeza desfilaron varios músicos esenciales del mundo Rock, etiquetados en la categoría "héroes".
Cumplida la ardua tarea de sacrificar una amplia gama de eminencias, me decidí por un hombre que desde hace algún tiempo significa una debilidad para mí (por favor, que no se malinterprete). Estoy hablando de David Bowie (sí, justamente un artista que conoce bastante de mutaciones, y que a su vez también supo homenajear al mencionado poeta revolucionario, sino recuerden el glorioso Hunky Dory).
Yo quiero ser David Bowie.
Mi sencillo motivo es que el tipo me parece la genialidad en su máxima expresión. Se lo puede admirar por lo que se te ocurra: desde el impresionante aporte a la música, pasando por su fascinante personalidad, hasta su forma de reinventarse a sí mismo. Capo de verdad. Inigualable.
Bueno, no pretendo ahondar en insoportables elogios que conducen al fanatismo. Ya entendieron que es lo más.
[A vos chabon/a, ¿qué famoso Rock Star
te gustaría ser y por qué?]